Una voz entre palabras. Este es el camino que me trajo hasta acá: entre letras, búsquedas y silencios. Un recorrido hecho de lecturas, aprendizajes, dudas fértiles y la certeza de que la palabra siempre encuentra su lugar.
Soy Marcela Fontán Galán. Nací y vivo en la ciudad de Buenos Aires.
Durante años mi vida transitó distintos territorios: el Trabajo Social —me gradué en la Universidad de Buenos Aires—, años de gestión administrativa y la maternidad. Pero, aun cuando parecía estar en otro lugar, siempre estuve escribiendo.
Ser madre de mellizos transformó mi manera de mirar el mundo. Acompañar su crecimiento me enseñó paciencia, incertidumbre, entrega y una forma nueva de comprender los vínculos. Fue —y sigue siendo— mi aprendizaje más profundo y una experiencia que modificó para siempre mi sensibilidad. Tal vez por eso mis historias se detienen en los lazos invisibles que nos unen, en las decisiones que alteran el rumbo y en esos instantes en que lo inesperado nos revela, con la misma intensidad, la felicidad y el miedo.
La escritura no fue un pasatiempo ni un refugio: fue una necesidad de ser y estar en la vida. Un modo de pensar lo que duele, lo que inquieta y lo que no tiene respuesta inmediata.
A los 52 años decidí compartir mis textos. No fue un comienzo tardío; fue el momento justo. Desde entonces profundicé mi formación en talleres y seminarios de escritura creativa, entre ellos espacios como La Balandra y El Cuaderno Azul, y cursé la Diplomatura en Escritura Creativa dirigida por Calu Zeta.
Actualmente continúo mi formación como Facilitadora de Escritura Narrativa y Terapéutica y en Coaching Ontológico, integrando la creación literaria con herramientas de escucha y acompañamiento.
En 2024 fui finalista y premiada en dos campeonatos internacionales de escritura, y en 2025 alcancé la instancia de semifinalista en el Mundial de Escritura organizado por Santiago Llach. Algunos de mis cuentos fueron publicados en antologías, marcando mis primeros pasos editoriales.
Escribo historias que se mueven entre la tensión, el misterio y la exploración de lo humano. Me interesa ese punto en el que algo se quiebra y obliga a mirar de otro modo.
Umbrales de Tinta es el espacio donde comparto mi obra y, al mismo tiempo, abro un lugar para quienes desean escribir. No importa si alguien recién empieza o si ya viene recorriendo un camino: la escritura puede ser aprendizaje, desafío y también una forma de transformar la experiencia en sentido.
Creo en la palabra como umbral.
Cada vez que escribimos, algo se transforma.
Si querés leer mis historias, estás invitado a cruzar.
Y si sentís el impulso de escribir las tuyas, será un gusto acompañarte en ese proceso.
