Cuentos y Relatos

Historias de intensidad creciente, donde la sensibilidad, el misterio y lo inesperado se dan la mano. Relatos que invitan a quedarse, mirar más hondo y dejarse sorprender.

LOS QUE VENÍAN

Sabía que íbamos a morir esa noche. Lo supe desde el momento en que el papá de Florencia entró gritando como un loco.

—¡Están acá! ¡No hay tiempo! ¡Van a subir!

La madre, haciéndole caso sin perder ni un segundo, nos agarró de un brazo a Flor y a mí, casi como si pudiera levantarnos en el aire, y empezó a llevarnos a la fuerza por el pasillo del departamento, mientras nos gritaba sin parar:

—¡Se tienen que esconder! ¡Ya! ¡Rápido! ¡No hay tiempo!

Nos lo repetía sin prestar atención al ataque de susto que nos agarró a las dos.…

EL LAZO NOCTURNO

Parada frente a la puerta de su edificio, revolvía su bolso con nerviosismo. Le urgía llegar, pero no encontraba las llaves. Le encantaban los bolsos grandes; sin embargo, cuando necesitaba hallar algo en la profundidad del desorden que transportaba, la situación se volvía compleja. Con la punta de los dedos rozó lo que resultó ser su tesoro extraviado y, lanzando un suspiro, abrió la puerta para dirigirse directo al ascensor. Apretó el botón del tercer piso. En el espejo descubrió el cansancio: ojeras marcadas, la mirada enrojecida. Sonrió al notar el desorden de sus rulos.

Entró en su departamento. Encendió…

LABERINTO DE LOCURA

El silencio de la casa era devastador. Patricio Álzaga Iraola bebía su café negro de cada mañana junto a su esposa Fátima. Temían cruzar sus miradas. Él, enfrascado en las noticias del diario matutino, apenas lograba enterarse de los nuevos impulsos del segundo Plan Quinquenal de Perón y de la muerte de Stalin.

Ella no pudo tocar su taza de té. A través del ventanal observó las últimas flores del verano. Los colores de las dalias competían con las rosas chinas. No entendía cómo podían florecer con tanta obstinación; aquella vitalidad le resultaba casi ofensiva.

Las voces del matrimonio callaban,…