Minificciones

Narraciones breves como latidos. Instantes que condensan mundos. Historias fugaces que dejan eco.

TRAS EL VIDRIO

Sentada en el patio, el cuaderno se le resbalaba del regazo, empapado de sudor. Cada palabra que escribía se evaporaba antes de fijarse. Hasta que la vio. Una figura estática tras el vidrio esmerilado del baño. No golpeaba. No se movía. Solo estaba. Parecía observarla, aunque no había ojos. El vaho no venía del calor, sino de adentro. Del otro lado.

ÚLTIMAS LÍNEAS

El sudor le empapaba la frente, pero bajo el ceibo la sombra era quieta.

Apoyó la birome contra el cuaderno. No escribía. Pensaba.

El calor chorreaba desde el cielo como plomo fundido.

Releyó la última frase: “Y así termina su historia”.

El árbol crujía cada tanto, como si respirara.

Recordó una carta que nunca envió. Un nombre que no decía hace…

NINGÚN LUGAR

Vas a llegar a la escena antes que nadie. El patrullero, sin luces, estará estacionado a mitad de cuadra y el silencio del barrio te resultará extraño: ni un perro ni una radio encendida. El edificio olerá a encierro. Subirás por la escalera; el ascensor estará detenido, con la luz parpadeando.

La puerta del 3º B estará apenas entornada, sin marcas…